Festival en el Camino de Santiago
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Hopkinson Smith deleita en Santa Cruz
Llega Divna, la voz de los Balcanes


Hopkinson Smith dividió su recital en dos partes bien diferenciadas; la primera protagonizada por el laúd barroco de trece órdenes y la interpretación de música de los siglos XVII y XVIII de Vieux Gaultier, Johann Sebastián Bach y Sylvius Lepold Weiss; y la segunda, con guitarra barroca, centrada en la fuente más conocida de la música española del XVII, el libro “Instrucción de Música sobre la Guitarra Española” que Gaspar Sanz publicó en Zaragoza en 1674.

El músico norteamericano, indiscutible referencia en el mundo de la música antigua, levantó gran expectación en la repleta iglesia de Santa María de Santa Cruz de la Serós. El encanto del sonido del laúd para una propuesta de música centroeuropea se sumó a los giros y ritmos propios de la música española para guitarra que hicieron las delicias del público.

El festival se despidió ayer de la magnífica iglesia de Santa Cruz de la Serós, que ha albergado tres conciertos de enorme calidad especialmente programados para este pequeño, pero embriagador recinto.

El turno es hoy para el ensemble La Reverdie, que ofrecerá el único recital de la decimoctava edición en la Catedral de San Pedro de Jaca. La formación italiana presenta un programa que lleva por título “Carmina Burana. Memoria de un abad tirolés”, y que no es sino el resultado de una profunda y minuciosa investigación musical de la colección de canciones medievales halladas en 1803 en la abadía benedictina de Beuern (Alemania), y que sirvieron de inspiración a Carl Orff para componer su famosa cantana Carmina Burana.



Divna Ljubojevic y el Coro Melodi

El certamen regresa mañana a la iglesia del Carmen de Jaca para recibir a una de las voces más bellas que han pasado por el Festival Internacional en el Camino de Santiago en sus dieciocho años de historia, la de la serbia Divna Ljubojevic, que estará acompañada por el Coro Melodi. Los balcanicos ofrecerán un programa cantado de liturgia bizantina que incluye pasajes básicos como la Anunciación, la Resurrección, la Natividad, el Padre Nuestro o la Eucaristía, entre otros.

Al magnetismo y misterio propios de la música espiritual bizantina o de la Europa oriental en general hay que sumar la fascinante, hipnótica y maravillosa voz de Divna, cuyo timbre y modulación recuerda a otras cantantes de música céltica. Ortodoxia en la estructura y los coros, y heterodoxia en el tipo de voz de la solista, que aunque no encaja con los cánones bizantinos, es desde luego “celestial”. Tal y como dicen los críticos, “la mediática soprano serbia transporta al público a una especie de séptimo cielo”. Incluso para el público menos interesado en la música religiosa, este concierto quedará en el recuerdo. Si algún ingrediente faltara, a la belleza de su voz hay que sumarle la belleza personal de la soprano, que también tiene algo de celestial.


 
 
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